SATSE denuncia la crítica situación en las urgencias de Son Llàtzer y Son Espases


Publicado el 14/02/2012, en Recortes en las CC.AA.. Sin comentarios

A lo largo del último mes, desde que las temperaturas son realmente propias del invierno, la demanda de asistencia sanitaria se ha incrementado notablemente en Baleares. Ya no sólo a nivel de Atención Primaria, donde se atienden la gran mayoría de los procesos relacionados con la estación, sino también de manera importante en los centros hospitalarios, a los que acuden por una parte un importante número de usuarios que “puentean” a los centros de salud, y por otra los pacientes con patologías complicadas o reagudizadas (neumonías, pacientes con EPOC, complicaciones de gripe, otros procesos respiratorios complicados, etc).

Este incremento se da cada año en el período invernal y entra dentro de las previsiones de asistencia sanitaria habitual. Sin embargo, la situación que se vive en los hospitales es muy diferente este año. La mayoría de ellos, pero sobre todo Can Misses en las últimas semanas, y los hospitales Son Espases y Son Llàtzer los últimos días, se encuentran absolutamente desbordados. En los primeros días, esto se debe al cierre de camas y a los recortes de personal que se están llevando a cabo de manera absolutamente irresponsable por el Ib-Salut. Posteriormente el problema se agrava y se prolonga en el tiempo por la negativa a derivar pacientes a la sanidad privada, dentro también del marco del ahorro.

Can Misses abrió un ala con catorce camas tras varios días de colapso absoluto en urgencias. El hospital Son Espases ha esperado a tener 40 pacientes en camillas para abrir 10 camas de observación que mantenía cerradas a cal y canto y sin dotación de personal. Por su parte, Son Llàtzer abrió un ala que permanece habitualmente cerrada ante el aumento de la presión. Sin embargo, todas estas medidas, que han sido tardías y no siempre acompañadas de la dotación de personal adecuado, no han logrado revertir la situación.

En la actualidad, Son Espases y Son Llàtzer se encuentran a una ocupación del 100% (excepto las camas que permanecen cerradas: Son Espases mantiene bloqueadas dos camas de la unidad de cuidados intensivos y al menos un módulo completo de 25 camas). Los servicios de urgencias están absolutamente saturados, con picos de 50 pacientes ingresados sin cama en planta. A ello hay que añadir que prácticamente no se han reforzado los equipos, con lo que los profesionales siguen asumiendo el flujo de urgencias, además de los pacientes en camillas ubicados en boxes, pasillos, zonas de ascensores, etc.

El Sindicato de Enfermería denuncia de nuevo los recortes desmesurados y la gestión sanitaria irresponsable, que están dando lugar, entre otros problemas, a:

Situaciones prácticamente inéditas desde que Son Dureta era el único hospital de Mallorca. Escenarios propios de otros tiempos o de países menos desarrollados, donde los pacientes se hacinan camilla junto a camilla, sin espacio para los acompañantes, sin ningún tipo de intimidad y con un nivel de despersonalización enorme.

Agotamiento de los profesionales, que ven como con los mismos efectivos deben hacer frente a unas cargas de trabajo desmesuradas. Situaciones de stress y de angustia ante la falta de medios, de tiempo y de espacio para dar una atención sanitaria con unos mínimos estándares de calidad.

Desprotección del usuario y el profesional, expuestos a riesgos derivados de una asistencia no idónea. Aumento de la posibilidad de errores, demoras en la administración de tratamientos y en la atención a la demanda del paciente, posibilidad de incidentes graves.

En cuanto a las actuaciones, SATSE ya ha exigido a la dirección de Son Espases la apertura inmediata del módulo H1 M, donde permanecen al menos 25 camas cerradas, así como el resto de camas de observación, pediatría, etc que permanecen bloqueadas.

Por otra parte, SATSE presentará, como ya comunicó hace días en Ibiza, un escrito ante el juzgado de guardia a fin de descargar a los profesionales de la responsabilidad ante una situación que no dominan en absoluto y de la que se están convirtiendo en víctimas, junto con los usuarios del sistema.

En caso de que ocurran incidentes graves debidos a la situación, en los que se vean envueltos profesionales de enfermería, el Sindicato de Enfermería presentará una demanda penal contra la dirección del centro afectado, que según la legislación vigente es el responsable de garantizar la calidad de la asistencia sanitaria.





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