Otra enfermería es posible


Publicado el 06/02/2014, en Colaboraciones, Enfermería hoy. Sin comentarios

Carlos Núñez Ortiz es Enfermero UGC Medicina Interna en AGS Campo de Gibraltar y autor de los blogs La Comisión Gestora y El EnfermeraCtivista.

Es sorprendente la cantidad de movimiento que en estas últimas semanas está teniendo lugar en internet relacionado con el mundo enfermero, y sus reivindicaciones. Ya sea para denunciar la grave situación que se ha desvelado dentro del Consejo General de Enfermería, con supuestos escándalos de su “Máximo” dirigente, como también por las iniciativas como el #NOQUIERO, aludiendo a las deficiencias que está viviendo la enfermería en la actual época de crisis y planteando posibles soluciones.

Se ve que poco a poco la profesión enfermera se revuelve en sus entrañas y comienza a despertar de ese profundo letargo donde ha permanecido adormecida tanto tiempo.

Ya sabréis por nuestros respectivos espacios en internet, los blogs de La Comisión Gestora™ y El EnfermeraCtivista,  que somos defensores acérrimos de la enfermería en todas sus facetas.

Al mismo tiempo nos hemos convertido en algunos de los más críticos dentro de nuestra profesión, ya que pensamos que sólo desde la autocrítica constructiva y siendo profesionales conscientes de nuestra posición, dentro de los sistemas sanitarios, y de las responsabilidades que nos competen se podrán sentar las bases para crecer como profesionales autónomos que formen parte protagonista del equipo de salud.

Quizá en atención primaria estos equipos tengan más reconocido el protagonismo de la figura enfermera, pero por nuestra experiencia, en el hospital aún queda mucho camino por andar para reconocer el valor del papel que desempeña la enfermera en las decisiones acerca del paciente.

Y  llegados a este punto, debemos ser autocríticos. Somos nuestro mayor enemigo, a parte de la falta de ambición, por ocupar nuestro lugar, y la ausencia de interés por el reconocimiento respecto a otras profesiones; tenemos que desviar la vista de la masa y mirar hacia los supuestos “líderes”, aquellos que debería defender la necesidad de la enfermería como pieza fundamental y no lo hacen “para no molestar”, o por mera comodidad.  Aquellos que llegaron a convertirse en referentes y cuando lo fueron se acomodaron y se dedican a limitar a quienes los rodean para no sentirse amenazados por otros, sin darse cuenta que están cavando su propia tumba y flaco favor le hacen a la profesión. Esta profunda y prolongada ausencia de liderazgo es la que realmente ha sumido en la desesperanza y en la sumisión a la enfermería, que ha visto como la profesión se ha devaluado socialmente sin que nadie haga nada por ella.

Menos mal que, como solemos decir allá donde vamos, gracias al uso de las TICs y las redes sociales, se está despertando el germen y la profesión se está dando cuenta de que otra enfermería es posible.

Gracias a los blogs y las redes sociales generales se están creando movimientos de agitación social liderados por enfermeras. Estos grupos insurgentes, inconformistas con la realidad que les rodea,  se están posicionando como líderes, como faros guía para otros enfermeros que ahora son conscientes que existen herramientas para hacerse oir y reivindicarse, para buscar esa visibilidad y ese reconocimiento que poco a poco y lentamente tenemos que ir conquistando.

Este movimiento que se ha iniciado no queremos que se pare, creemos en la “ENFERMERÍA”, con mayúsculas y pensamos que #OtraEnfermeriaEsPosible, pero para ello hay que superar la falta de confianza que nos atenaza y aprender a querernos un poquito más.





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