La vuelta al cole


Publicado el 07/09/2018, en Actualidad. Sin comentarios

Llega septiembre y con la vuelta al cole de los niños en muchos de los casos a los que más les empiezan a temblar las piernas es a los padres.

Por un lado se pseudo-solucionan algunos problemas de muchos padres trabajadores que, sin soporte familiar que les apoye, han tenido que hacer malabares para poder atender a sus hijos con vacaciones mientras ellos trabajan, pero por otro empiezan a elaborar un complejo “tetris” horario que posibilite atender las necesidades del niño sin descuidar las obligaciones de los padres.

Si para muchos niños es traumática la vuelta al cole por lo que de libertad y diversión dejan atrás, para los padres, especialmente en los primeros días, el estrés puede llegar a ser considerable por la gran cantidad de cuestiones a tener en cuenta.

Las primordiales: el niño, en el más amplio sentido bio-físico-psicosocial. A ellos, aunque por un lado les pica el gusanillo de ver a sus amigos, por otro les supone que tienen que recuperar su rutina horaria, que tendrán que volver a enfrentarse a los tan odiados deberes, a estar con personas que no les gustan, o a comer esa comida del comedor que no acaba de hacerles mucha gracia. En conclusión, que los niños sufren y los padres también al ver a sus pequeños pasarlo mal.

A los padres, además, les asaltan otras preocupaciones asociadas al ámbito escolar y que no son menos importantes. Desde el temor a temas habituales como son los tan odiados piojos, los virus gastrointestinales que acabarán intercambiándose los pequeños como si fuesen cromos, y que acabarán sufriendo con mayor virulencia los adultos que conviven con ellos, a cómo afrontarán el nuevo curso y lo superarán a nivel académico.

Seguro que mejor que yo todos los padres ya saben cómo afrontar la irritabilidad, ansiedad y/o apatía que invade a sus hijos al volver al cole y saben la importancia de ir adaptando los horarios a la rutina que han de seguir durante el año; la necesidad de los padres de demostrar tranquilidad y entusiasmo ante el inicio del curso; la eficacia de involucrarse, con buen ánimo, en la preparación del material escolar necesario o lo positivo que es alentar al pequeño a que manifieste sus sentimientos.

También seguro que han pensado en cómo compaginar el horario escolar y laboral para no abandonar las actividades recreativas y en planificar los tiempos de actividad escolar y extraescolar para disponer de tiempo de ocio familiar compartido.

Todas esas cuestiones ocupan la mente de los padres como una rutina anual, esa rutina anual en la que no solo se enfrentan a la vuelta al cole de los hijos sino que también se suma la “vuelta al cole” de los padres con el síndrome postvacacional que conlleva y a la que nosotros, adultos, también debemos enfrentarnos. Igual que los niños empezamos un curso académico que durará hasta las próximas vacaciones y en el que es importante que nos planteemos actividades que nos hagan “sentir vivos” y nos distraigan del estrés laboral y de vida que nos impone la sociedad actual.

No quiero acabar sin incidir una cuestión que personalmente me produce gran inquietud: el bullying. Empieza el curso y, por desgracia, unos casos seguirán y otros se generarán por primera vez. No podemos ni debemos cerrar los ojos ante esta lacra y debemos combatirla desde todos los frentes posibles para conseguir que ningún pequeño tenga que sufrirlo.

Como enfermeras y enfermeros podemos intervenir en su detección y podríamos lograrlo en mucha mayor medida si de una vez por todas las administraciones fuesen conscientes de la necesidad de contar en los centros educativos con la figura de la enfermera escolar que, además de en este problema, puede aportar mucho más en el cuidado de la salud de los más pequeños y en la tranquilidad de los padres que sabrían que sus hijos están atendidos por profesionales sanitarios cualificados.

Como personas adultas, y modelo educativo para los niños, es donde todos tenemos aún mayor responsabilidad. Solo desde la educación y el más absoluto respeto hacia el ser humano podremos combatirlo.

Ahora ya sí… ¡Feliz vuelta al cole para todos!





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