Fechas para no celebrar


Publicado el 14/03/2019, en Actualidad. Sin comentarios

Pasan los años y las situaciones no solo no mejoran sino que cada vez van a peor. No hay día que no desayunemos con el titular de “paciente agrede a la enfermera del centro de salud”, “un paciente pega a su médico” o casos similares. Y lo que es peor, nos estamos acostumbrando a ello.

Que la sociedad cada vez está más embrutecida creo que está fuera de duda. Puñaladas, palizas, violaciones… son las noticias que copan día a día los informativos, ya no tanto por lo llamativas que puedan ser sino porque son el pan de cada día. Como siempre, y para las personas civilizadas, es difícil de entender pero lo es aún más cuando esas agresiones se producen en el ámbito sanitario.

Por definición, el sistema sanitario, en todas sus modalidades, tiene como finalidad preservar y/o recuperar la salud de los ciudadanos y es por ello que para los profesionales que en él trabajamos es impensable que nuestros pacientes sean una amenaza para nosotros.

Entendemos nervios, impaciencia ante las demoras, quejas por la falta de recursos, etc., pero jamás podremos entender que la persona a quién vamos a cuidar nos agreda. Es, salvando las distancias, como morder la mano que da de comer, y sin embargo el ser humano lo hace y lo que es más lamentable, intenta justificarlo con esos mismos nervios o impaciencia, pensando que el que tarde media hora más una analítica les da derecho a intimidar al enfermero porque así va a presionar para que venga antes.

Señores pacientes y acompañantes agresores: el sistema sanitario no funciona así. Que usted la pague conmigo no va a lograr que yo me saque una cama de la manga ni hace que la máquina corra más con su análisis. Que usted me amenace o me agreda lo único que va a lograr es que le denuncie y que los dos, usted en el banquillo de los acusados y yo en la acusación, tengamos que ir al juzgado porque cada día son más los profesionales que denuncian las agresiones ¡menos mal!

Tener que establecer y celebrar un día contra las agresiones es de esas fechas que ningún enfermero o enfermera desea celebrar porque es la señal de que estas se siguen produciendo y que algo en el sistema sanitario falla, y mucho.

Entre las cosas que fallan está lo que, por definición y por ley es obligatorio, y es que la administración sanitaria proteja a sus trabajadores, establezca los medios para evitar las agresiones, active los sistemas de sensibilización necesarios y actúe de manera eficaz y eficiente en caso de que estas se produzcan. Es por ello que no se entiende que desde el Sindicato de Enfermería se haya elaborado un proyecto de Ley contra las agresiones en el ámbito sanitario y el Ministerio, más allá de bonitas palabras, no haya mostrado interés alguno en tramitarlo.

Es triste pero es la realidad que tenemos, no nos sentimos suficientemente protegidos y por eso, hoy 14 de marzo y los 364 días restantes del año, no nos cansaremos de decir que nada justifica una agresión, ni es la solución a ningún problema y seguiremos pidiendo respeto, a nuestros pacientes y sus familias, para que nos agredan y también pediremos respeto a la administración para que de una vez por todas se implique y de verdad nos proteja.





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