La bondad y la humanización de los cuidados, claves para las enfermeras


Publicado el 13/11/2023, en Actualidad. Sin comentarios

La bondad y la humanización de los cuidados, claves para las enfermeras

Es agosto y me dirijo en autobús hacia el sur, hacia esa zona de costa donde espero se haga más llevadero y soportable el calor estival.

Ese día decidí no coger el coche por varias razones; en primer lugar, porque no me apetecía conducir y a eso se añadía que al lugar donde iba era difícil encontrar aparcamiento, así que decidí coger el autobús.

Desde pequeña, al subir en autobús o cualquier transporte público me llamaba la atención el comportamiento de la gente que iba allí.

Observaba lo diferente que somos los seres humanos; imaginaba qué vida podría haber detrás de cada persona o hacia dónde se dirigían, si les esperaba alguien a su llegada, a qué se dedicarían. En definitiva, lo que llamo observar desde “el teatro de la vida”.

Y al coger ese autobús este verano me transportó a la época donde viajaba y me movía en ciudad en transporte público (cosa que aún, hoy en día, sigo haciendo).

En aquel autobús viajaban personas de diferentes razas, culturas, edades, no sé si religiones, pero sí una gran diversidad de personas.

Unas leían un libro, otras miraban y escribían con el móvil sin apenas comunicarse con su familiar que iba sentado al lado, otras parejas se miraban enamoradas, otras bostezaban, otras se rascaban los ojos de cansancio o sueño, otras miraban por la ventana y otras, incluso, discutían.

Sí, discutían y manoteaban sobre la política, la guerra, la violencia de género, discutían con sus hijos diciéndoles que estuviesen sentados y no molestasen, discutían por el móvil…

Discutir era la finalidad de algunas de las personas que observaba.

Me producía malestar físico y emocional el bullicio y la voz tan exaltada de algunas personas mientras pensaba: “con lo bien que se está en silencio disfrutando del paisaje o descansando».

Me llamaba la atención cómo, en general, tenemos tendencia a estar la mayor parte del día enfadados con los demás e incluso con nosotros mismos sin motivo aparente.

¡Qué desgaste de energía!

Me molestaba cómo la gente comentaba unos de otros, cómo se hacían comentarios sobre lo «mal que está el mundo» o del tipo «la vida está muy mala».

Hoy 13 de noviembre, Día Mundial de la Bondad, me cuestiono por qué no somos capaces de ser como la propia palabra indica, más bondadosos, más generosos, más sencillos, más humanos.

La bondad en sí misma ya nos produce una sensación de bienestar, de tranquilidad, de paz interior.

De hecho, hay estudios que demuestran que ser amables nos ayuda a vivir más tiempo y mejor.

Daniel Esleer, un antropólogo, Doctor en Historia y profesor en la Universidad de California, junto con su equipo analizó cómo se puede motivar a las personas para que sean amables simplemente presenciando actos de bondad.

Aprendamos a tomar cada día como hábito realizar actos de bondad e incorporarlos a nuestro día a día.

En nuestra profesión enfermera juegan un papel muy importante la bondad y la humanización de los cuidados de nuestros pacientes.

Cuidados solidarios, dignos, con respeto y empatía.

Ser bondadosos es ser coherentes con nosotros mismos; es respetar los valores de los pacientes y sus decisiones, respetar su espacio, hacerlos partícipes de su proceso.

Aprendamos a contemplar, dar a los pacientes una atención desde un punto de vista holístico, tratándolo desde sus distintas dimensiones de la salud: salud espiritual, emocional, física, social y ética.

Contemplar al paciente como un todo, como un ser complejo lleno de dudas, de desconfianza, de temor, de miedos. Un ser vulnerable y frágil.

Nos pondremos en su mismo nivel, de tú a tú, de igual a igual, de vulnerable a vulnerable.

Transmitirles confianza acercándonos a ellos ya sea a través de un contacto físico, una sonrisa, una mirada.

Todos estos gestos van a sanarle y van a aliviar su angustia, su dolor, su sufrimiento y desesperanza.

Que el paciente se sienta escuchado.

En nuestra profesión el ser bondadoso no resta profesionalidad, al contrario, tiene valores añadidos en la humanización de la asistencia sanitaria.

Si hay humanización se garantiza la seguridad del paciente y la satisfacción del profesional.

Este 13 de noviembre vuelve a ser un día especial. Es el Día Mundial de la Bondad, palabra que me llena, que incorporo en mi vida y me enriquece.

Feliz Día Mundial de la Bondad.

Ana R. Cuesta.





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